CARACAS, 9 may (Bernama-AVN) -- El viernes, Laura Fernández inició su mandato 2026-2030 como presidenta de Costa Rica, centrando su discurso en la reforma profunda de las instituciones y el combate frontal al crimen organizado.
La politóloga de 39 años propuso la creación de una "Tercera República" para modernizar el Estado, cuestionando la eficiencia de más de 300 instituciones públicas. Entre sus planes inmediatos destaca la lucha contra el narcotráfico y la reducción del rezago en infraestructura pública.
"La reforma que necesitamos es profunda y la vamos a impulsar, sin miedos, sin vacilaciones, con resolución", afirmó la mandataria durante su juramentación como jefa de Estado. Fernández aseguró que, aunque busca una transformación institucional, respetará la división de poderes y exigirá rendición de cuentas en todos los niveles.
La presidenta se definió como continuadora del cambio iniciado por su predecesor, apostando por una democracia más ágil y transparente.
En materia de seguridad, la mandataria anunció la próxima inauguración de una mega-cárcel de alta contención para 5.000 reos y un moderno centro de vigilancia policial.
Fernández lanzó un llamado al sistema judicial para actuar con firmeza y advirtió que no permitirá que el sistema sea vulnerado por estructuras delictivas. Su plan de gobierno contempla el endurecimiento de penas y una gestión ejecutiva con mayor capacidad de respuesta ante la criminalidad.
"No me temblará el pulso para enfrentar al crimen organizado", enfatizó Fernández al reafirmar su política de seguridad ante la nación. La segunda mujer en la historia en ocupar la presidencia de Costa Rica reiteró su compromiso de acabar con la burocracia estatal y los vicios de administraciones pasadas. Con este enfoque, busca recuperar la confianza ciudadana en la justicia y garantizar la integridad territorial frente a las amenazas del narcotráfico.
-- BERNAMA-AVN