LA HABANA, 20 jun (Bernama-Telesur) -- La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba aprobó el jueves un paquete de reformas que buscan dinamizar y descentralizar la economía nacional, bajo una fuerte ofensiva de medidas coercitivas unilaterales y bloqueo petrolero de EE.UU. que ha agravado a niveles extremos la crisis económica y humanitaria en la isla.
Las medidas abarcan un amplio abanico de áreas, desde el modelo de desarrollo turístico, transformaciones en las formas de propiedad en el ámbito económico y el sistema de subsidios y protección social, hasta una ampliación del marco para la inversión extranjera, reforma salarial y autonomía local.
Al anunciar la creación de un grupo de trabajo para gestionar el efecto que tendrán las medidas «de impacto estratégico» en el ordenamiento jurídico cubano, el primer ministro, Manuel Marrero, sostuvo que «no son rígidas» y no se conciben como una renuncia a la construcción del socialismo, sino que son «condición indispensable para su preservación».
«Cuando la vida del pueblo se vuelve tan dura, el primer deber del Partido Comunista y del Gobierno Revolucionario no es explicar mejor la crisis, sino cambiar lo que sea necesario para salir de ella», dijo el presidente Miguel Díaz-Canel en la sesión parlamentaria extraordinaria que analizó el paquete de medidas. Díaz-Canel afirmó que «Cuba, nuestra amada Cuba, vive las horas más difíciles de este siglo y tenemos la histórica responsabilidad de salvarla».
El jefe de Estado señaló que «con plena conciencia del momento que vivimos y con el respeto que merece cada cubana y cada cubano que está dando su extra en estos tiempos complejos, no podemos pensar y actuar como en tiempos normales, porque no son tiempos normales». Denunció que «la dura realidad que nos impone este castigo colectivo en la economía, la sociedad y la familia cubanas, se deriva de una persecución financiera real, diaria, que obstaculiza y encarece al máximo cada gota de combustible, cada medicamento, cada producto alimenticio, cada pieza y cada tecnología que el país necesita».
En ese contexto se insertan las medidas aprobadas el jueves, destinadas a «romper el cerco de quienes se empeñan en asfixiarnos y lo confiesan sin ningún escrúpulo, al mismo tiempo que nos culpan cínicamente de la crisis que ese propio cerco provoca», dijo Díaz-Canel. En lo que va de 2026, el bloqueo petrolero ha hecho que solo un barco de petróleo entrara a Cuba. A la par, las nuevas olas de medidas coercitivas unilaterales, emitidas en mayo y que entraron en vigor en junio, establecen fuertes castigos para empresas extranjeras con negocios en la isla.
El paquete de medidas incluye reformas dirigidas a redefinir el modelo de desarrollo turístico y modernizar el sistema de transporte, con una mayor apertura a formas de gestión no estatales, inversión extranjera y esquemas de negocio. Además, contempla la creación de procedimientos para la quiebra, liquidación y reestructuración de empresas, así como la posibilidad de convertir empresas estatales en sociedades mercantiles.
Las reformas también incluyen cambios para dinamizar la agricultura, el comercio exterior y el sector inmobiliario, descentralizar la toma de decisiones y dotar de mayor autonomía a empresas estatales y municipios. Se proyecta autorizar mayor participación del capital privado en la actividad financiera.
En el área social, el paquete ratifica que todos los actores económicos contribuyan al sostenimiento de políticas sociales. Se propone transformar el actual esquema de subsidios hacia un modelo centrado en las personas y no en los productos, y se contempla una reforma integral de los salarios en el sector estatal.
En cuanto al marco de inversión extranjera, se plantea extender el derecho de superficie hasta 99 años y el derecho de usufructo hasta 50 años, flexibilizar la operativa financiera de los inversionistas extranjeros y reducir trámites y plazos de aprobación, incorporando el principio de «silencio administrativo positivo».
-- BERNAMA-TELESUR