KUALA LUMPUR, 22 abr (NNN-BERNAMA) -- Malasia no puede seguir dependiendo de subsidios generalizados y controles de precios; en su lugar, debe reorientar su enfoque hacia la gestión de la oferta, la priorización del gasto y la reducción de la dependencia de recursos externos, en un contexto de continuas restricciones de suministro, afirmó el economista Dr. Nungsari Ahmad Radhi.
El presidente del Instituto de Investigación Khazanah (Khazanah Research Institute) señaló que los desafíos actuales están impulsados fundamentalmente por la escasez de oferta —particularmente en el sector energético y en el de bienes esenciales—, más que por las fluctuaciones de los precios.
“En lugar de debatir sobre los precios, el verdadero problema es la oferta. Necesitamos optimizar los recursos de los que disponemos y gestionarlos de una manera más eficiente”, declaró a los periodistas al margen del seminario “Perspectivas Económicas Regionales: La ASEAN en una Encrucijada”, organizado conjuntamente por la Comisión de Valores y la Oficina de Investigación Macroeconómica de la ASEAN+3 (AMRO), celebrado el martes en esta ciudad.
Sus declaraciones, que se hicieron eco de los llamamientos previos del viceministro de Finanzas, Liew Chin Tong —quien instó a hacer un uso prudente del combustible para extender las reservas energéticas del país más allá del mes de junio—, también pusieron de relieve las limitaciones fiscales y la necesidad de redefinir las prioridades del gasto público.
Nungsari afirmó que resulta poco realista seguir destinando miles de millones a mantener los mecanismos de subsidio vigentes bajo las condiciones actuales.
“No podemos seguir gastando miles de millones simplemente para sostener el sistema actual. La prioridad ahora es ampliar nuestras reservas y asegurar que los suministros esenciales tengan una mayor duración”, añadió.
Asimismo, agregó que el limitado margen fiscal exige a los responsables de la formulación de políticas tomar decisiones difíciles que implican compensaciones, tales como la reasignación de los recursos existentes y la focalización del apoyo en las áreas más afectadas, en particular en las pequeñas empresas que enfrentan un aumento en sus costos operativos.
Por otra parte, Nungsari —quien también es miembro del Consejo de Acción Económica Nacional— subrayó la necesidad de reducir la dependencia de las importaciones, dado que Malasia aún depende de fuentes externas para obtener suministros críticos, incluidos alimentos y energía.
Señaló que, si bien en la actualidad existe un suministro suficiente de alimentos básicos —tales como el pollo y los huevos—, el incremento en los costos de transporte y logística podría tener, potencialmente, un impacto económico de mayor alcance.
Nungsari también hizo hincapié en la necesidad de fomentar la eficiencia energética y fortalecer la capacidad de producción interna —especialmente en el sector alimentario—, con el fin de reforzar la resiliencia del país ante cualquier posible interrupción del suministro en el futuro.
-- NNN-BERNAMA